ARTÍCULO: Civilizaciones Mesoamericanas
El aprovechamiento de los recursos naturales de Mesoamérica.
Los mesoamericanos se
han destacado por sus increíbles riquezas naturales y no es para más ya que en
este lugar hay muchas especies endémicas en estas regiones dado a que tiene un
clima exquisito y un ambiente favorable para ser habitable de diversas especies
tanto de animales como de plantas.
La naturaleza es un
espacio verde donde permite a los seres humanos y a todo lo que lo rodea
desarrollarse de manera natural o como se le conoce seguir un ciclo de vida,
todo ser vivió tiene un ciclo de vida y estando en un ambiente natural hay
mayor calidad de vida y mejor alimentación.
“Mesoamérica dependió
de la gradual selección de animales y plantas con las cuales satisfacían sus necesidades en
el ámbito de la alimentación y de la salud.” La supervivencia del hombre
siempre ha implicado a la naturaleza y la explotación de la misma ya que sin
ella moriríamos solo en cuestión de segundos no solo por los alimentos que nos provee ni mucho menos por el sustento que nos da
sino por el aire que respiramos en todo momento, los mesoamericanos eran muy
cuidadosos en estos aspectos por lo de casi siempre salvaguardaban a la
naturaleza que los rodeaba y lo consideraban como algo divino.
“La posición geográfica
y el relieve de esta región fueron fundamentales para la creación del ambiente donde la interacción de factores
favoreció la proliferación de formas de vida tan sorprendentes, la descripción
de más de 600 animales y 2500 plantas útiles dentro del territorio prehispánico.”
La posición geográfica en donde se ubicaron los mesoamericanos fue un factor
determinante para que estas culturas se
establecieran la posición geográfica en donde se encuentra Mesoamérica les
favoreció de una forma muy buena ya que se les hacía más fácil el plantar
árboles y que estos germinaran, al igual que la agricultura porque en estas
regiones llueve mucho además de que nace agua y hay ríos, lagos y riachuelos
los cuales les permitían tener un buen abastecimiento de agua para que de este
modo sus cultivos no murieran.
“Han descubiertos
valiosos vestigios referidos a la cría y venta ocasional de animales.”
Nuestros antepasados
criaban y domesticaban animales para su consumo además de que estos animales
les servían para hacer el famoso trueque que consistía en cambiar un producto
por otro, pero hay otros animales que no eran tan comunes o los que se les
guardaba un poco más de respeto que todo los que se comercializaban.
Los mesoamericanos
tenían un apego por los animales en especial por los exóticos como son los
jaguares, serpientes, venados, quetzales, etc. Porque se les consideraban como
seres enviados por los dioses o incluso a muchos de ellos los adoraban como
tal, ya que para ellos la naturaleza estaba muy ligada con la religión, la
lluvia, el fuego, los truenos, etc. Eran dioses que los permitían el que esos
pequeños milagros de la naturaleza ocurrieran y se presentaran en esos momentos.
Foto
de Agua Azul Chiapas.
Por: Fátima Anahí Leyte.
Política en los pueblos mesoamericanos
Desde la antigüedad el ser
humano buscaba una manera de gobernar organizarse y poder tener una mejor
armonía es por eso que los pueblos decidieron crear reglas o quizá
organizaciones en este caso la política por lo cual podemos decir que es el eje
principal donde se toman las decisiones de los gobiernos en Mesoamérica la
autoridad jurídica residió en el soberano de cada unidad política el monarca
era legislador único juez máximo y sus opiniones judiciales presentaban
jurisprudencia que debía ser acatada por sus subordinados. El juez fue la
figura central del proceso ya que recibía las acusaciones hacía comparecer a
las partes y los testigos, llevaba a cabo el proceso de investigación y aunque
podía deliberar con sus auxiliares era la autoridad única para sentenciar.
Dependiendo del grado de integración socio-política del señorío la actuación del
juez era apoyada por un aparato que iba de lo sencillo a lo complejo y de lo
multifuncional a un arreglo altamente especializado.
La justicia mesoamericana
tuvo un planteamiento simple: a toda transgresión corresponde una sanción. Este
principio básico tuvo efectos sociales y simbólicos profundos, lo que implicaba
la severidad judicial y la construcción de una ideología jurídica
interrelacionad con el aparato político. El delito fue concebido como un acto
que alteraba el equilibrio del entramado social de manera catastrófica, ya que
la conducta individual afectaría al conjunto con una suerte de efecto “en
cascada” provocado por la transgresión. El acto transgresor fue el objeto de la
ley debido a que la intencionalidad fue casi irrelevante; la autoridad se
erigió como defensora del orden. El principio rector de la normatividad fue la
“antigua regla de vida” fundamental para la legitimación de los sistemas
jurídicos y estaba anclado en la dicotomía tolteca-chichimeca y el culto a los
ancestros como referencia última del orden político. La norma se definía como
una orden legítima de carácter perentorio emitida por el soberano y cuyo
incumplimiento acarrearía una sanción para el transgresor. En cambio, la
justicia fue vista como la conducta de un ser humano que seguía “el camino
recto”, que cumplía con sus obligaciones contraponiendo la posición ética
(justicia) y la aceptación de un código de conducta exteriorizada (normatividad).
La asociación entre
transgresión y alteración del equilibrio social derivó en la existencia de una
tríada de delitos particularmente sancionados en Mesoamérica. El primero fue la
embriaguez, que anulaba al individuo como ente productivo, así como su
funcionalidad dentro del entorno social. El adulterio fue considerado un acto
que destruía la familia, unidad fundamental de la producción, y que por lo
tanto resquebrajaba el entramado comunitario. Por último, el robo, en una
sociedad sin puertas o cerrojos, rompía la mutua confianza necesaria para la
reproducción de la comunidad y destruía su cohesión. De hecho existió una
relativa unidad jurídica en cuanto a pensamiento, funcionarios y atribuciones;
la diversidad está relacionada con el desarrollo económico, social y político y
cultural en cada región, como veremos a continuación.
Los mayas y la influencia de los ciclos de
fisión y fusión política en la justicia
Durante el Posclásico,
los ciclos de fisión y fusión política de los señoríos mayas pasaron desde una
poderosa burocracia que constituyó una autoridad jurídica extensa durante el
apogeo de Chichén Itzá hasta la fragmentación de los tiempos tardíos. Los
conquistadores españoles encontraron múltiples unidades autónomas,
enlazadas entre sí mediante redes de alianza y conflicto; existía un alto grado
de multifuncionalidad y se había perdido la especialización en materia de
justicia. La identidad fundamental entre el aparato de gobierno y el sistema
jurídico significó que los funcionarios ocuparon cargos en los cuales
desempeñaban tareas de naturaleza diversa incluyendo obligaciones y
atribuciones diferentes en la impartición de justicia. A los tres niveles de
jerarquización política fundamental correspondieron, de esta manera, sendos
subsistemas jurídicos encabezados por la autoridad principal: en el nivel
comunitario o gentilicio estuvieron a cargo del ah kulel,
en el batabil o cacicazgo las
atribuciones fueron desempeñadas por el batab, y
finalmente, en los casos en que un señorío estuviera bajo dominio de otro, en
dicho cuchcabal el halach uinic se encargaba de
la justicia. Los tribunales del área maya parecen haberse organizado ex profeso
y no existe registro de instituciones judiciales permanentes por lo que los
tribunales eran convocados según la gravedad del caso y la autoridad
responsable. La evidencia de los vocabularios y otras fuentes sugiere una
integración amplia laxa y con participación de funcionarios diversos dentro de
cada uno, información que solamente es refutada por el cronista Gaspar Antonio
Chí. El carácter efímero de los tribunales, así como la multifuncionalidad de
sus integrantes se correlaciona con prácticas ajenas a Mesoamérica, en las que
inclusive estuvo prohibido este intercambio de atribuciones. Es posible que
estas particularidades tengan su anclaje en la costumbre de utilizar el aparato
cortesano y la burocracia palaciega para todo tipo de cargos estatales desde el
Clásico
Entre los mayas, la función
del juez fue desempeñada invariablemente por la máxima autoridad de la unidad
política, descrita de manera diversa por las fuentes históricas. Su título más
común fue el de ah xot kin, que
significa hombre justo y cabal, pero en una dimensión asociada con un periodo
específico y por lo mismo, con el desempeño de su actividad como juez durante
el juicio. Al mismo tiempo, podría significar “desear la muerte a alguien”,
porque se decía del juez que “podía matar” con su sentencia. Otros lo definen
como “juez que lleva a cabo pesquisas, el que inquiere, el inquisidor, quien
examina una cuestión” o bien como el “cosechador” o “recolector de palabras”,
destacando el establecimiento de los hechos a partir de su interrogatorio.
Socialmente, el papel del juez era equilibrado mediante la preservación de los
usos y costumbres, aunque existen términos que aluden a la corrupción judicial.
Inmediatamente debajo se encontraba el cargo del tupil, traducido en el Calepino de Motul como
“alguacil”; era el encargado de poner en práctica o ejecutar las órdenes de los
jueces, permaneciendo junto a ellos durante las diligencias, prendiendo a los
acusados y encargándose de la notificación y presentación de los testigos.
Funcionarios importantes también fueron los ah kuleloob,
que formaban el cuerpo de asistentes del cacique y se encargaban de transmitir
sus órdenes directamente al pueblo, de los que Landa afirma: “para oír los
litigios en las demandas públicas, el señor tenía un gobernante personas de
rango en las ciudades” que otros describen como “abogado de pleito” y que tuvo
atribuciones amplias como intermediario entre las partes del conflicto. Otros
actores estuvieron encargados de la custodia de los prisioneros y también de la
ejecución de las sentencias; el ah chuy tab era
el “verdugo que ahorca y estropea y da tormento”. No existe un registro
específico que identifique la presencia del ah
dzib o escribano dentro de los juicios pero sí se habla de
ciertos delitos asociados con sus acciones o falsificaciones. También se
menciona el papel de los miembros del Consejo de cada pueblo, que tenían a su
cargo la recolección del tributo y posiblemente los litigios de menor
importancia que ocurrían dentro de la comunidad.
Por: Giovanni Alejo Martínez.
Entre costumbres y tradiciones
https://drive.google.com/file/d/13OphajZAAecKNW86PzN4U3pQu1Hnuvgn/view?usp=sharing
Por: Mara Michelle Ángeles Leandro.
Deportes en Mesoamérica
Durante la época precolombina se desarrollaron
muchas civilizaciones, en las cuales se realizaron diferentes actividades
deportivas como la lucha, acrobacia, prácticas de danza y la más significativa
el juego de pelota. Algunos de estos se practican hasta el día de hoy, pero un
poco diferentes.
Los deportes que se practicaban en esta época
eran varios y algunos muy populares cómo es la lucha, la gimnasia y el más
importante el juego de pelota que se practica de forma diferente pero esta fue
la base para la creación del soccer
Actividades
Entre las actividades deportivas de Mesoamérica
podemos encontrar vestigios de prácticas de danza juego de volador carreras de
bola y aro, las carreras de velocidad y competencias de destreza en la
conducción de los “acallin” o canoas; el tiró con flecha o cerbatana sobre
blancos fijos y móviles; la cacería en diferentes modalidades, carreras de
fondo, velocidad y revelos.
Se sabe
que algunos acróbatas indígenas fueron llevados ante el papa Clemente séptimo.
Se pueden considerar como los primeros representantes deportivos de los pueblos
precolombinos en el viejo continente.
La
lucha: Numerosos vestigios arqueológicos muestran la
práctica de esta actividad física en Mesoamérica. En ella se muestra el
esfuerzo humano y muscular. Se celebraban luchas en honor al dios de la guerra: Huitzilopochtli
La práctica de lucha servía para adiestramiento
de los guerreros. Se llevaban a cabo demostraciones públicas en forma de
simulacros de batallas, en los que se ponían de manifiesto las habilidades y
destrezas de los participantes
El
juego de pelota: Se practicaban con un gran balón de
caucho relleno, que pesa entre 1 y 3 kilos. consiste en lanzar la pelota con el
torso y la cintura sin la ayuda de brazos y piernas.
El cuerpo de los jugadores está protegido por
un cinturón fuerte y ancho, hecho de tela, madera y relleno de algodón. la
pelota tiene que alcanzar unos blancos representados por postes o argollas
clavadas en los muros laterales del recinto. El partido termina a veces con
ejecución del vencido, mediante un ritual ligado al calendario y a los ciclos
astrales
El campo
para el juego de pelota se representa en un espacio abierto, ilimitado
lateralmente paralelos o más o menos inclinados y por unos muros que rodean la
zona de enfrentamiento.
Por: Brandon Altamirano Robledo
TODOS A LA MESA CON…: LAS CIVILIZACIONES PREHISPÁNICAS
Los sabores prehispánicos siguen vivos en nuestra cocina mexicana. La gastronomía
es un grupo de ingredientes como verduras provenientes de Mesoamérica transformados
por un conjunto de procesos para darles una nueva presentación.
Las culturas indígenas del México antiguo desarrollaron una vasta y muy
rica mesa de platillos, tales como se describen a continuación.
Su dieta alimenticia se basaba en cuatro productos: el maíz, frijol,
chile y calabaza. Algunos métodos de cocción que utilizaron fueron: asar,
hervir, cocciones en hoyos de piedras blancas (barbacoa); y sus métodos de conserva
fueron el secado y el salado.
Estos son algunos alimentos, modos de preparación y maneras que ellos trataban
de conservar por un poco más de tiempo en que se consume
PLATILLOS PREHISPÁNICOS:
Atole, chocal, chilate, chocolate, papadzul, pascal, pozol, caldo de cangrejo (jaiba), mole de guajolote, tamales, tlalpanile, el conejo chichimeca, maíz, pozole, platillos con tortilla, flor de calabazitas, TORILLAS, etc.
Por: Juan Carlos Becerril Reyes.

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